Me di cuenta que no hay proposito

Nuestras experiencias de vida surgen inesperadas y sorpresivas cuando nos dejamos fluir por ellas sin buscar y forzar a que lo que acontece sea una planificación impuesta para cumplirse tal y cual lo proyectamos.

Si paramos un momento y observamos como actuamos, podremos ver esa tendencia de imponerlo todo, es como no estar satisfechos con lo que nos sucede y pretendemos cambiarlo a nuestra manera generando expectativas que en muchos casos no tienen justificación.

Podemos apreciarlo en una conversación con otras personas en donde siempre queremos tener la última palabra y tratar de hacer ver al otro que su forma de abordar su vida está en una dirección incorrecta, porque no comparte nuestro punto de vista.

Tratamos inconsientemente de imponerle al mundo nuestra forma de vivir y esto lo hacemos muy natural.

Cuando vivimos la vida pensando que nuestra experiencia está en contra de nosotros y todo lo que nos sucede es un factor externo perdemos una gran oportunidad de conocernos y poder reconocer quienes realmente somos.

Al poder apreciar quienes somos podremos descubrir que todos los instantes son valiosos e importantes me refiero a que cada segundo es tesoro para nosotros y que si seleccionamos solo alguna porción de ello, nos perderemos de la magia de vivir.

Es tan simple y a la vez profundo que solo lo podremos descubrir de manera muy personal en nuestro vivir.

Si consideremos todos los segundos de un día ( 86 400 seg) tendríamos 86 mil 400 enseñanzas por reconocer, llevando a una conclusión simple y superficial, que cada segundo es de igual de importante que los otros. Poniéndolo más especifico, la acción de cepillarte lo dientes tiene la misma importancia que el lanzamiento de un cohete espacial, porque el contenido de lo que vives en si mismo no tiene un significado propio, el único objetivo es reconocernos en esa acción o situación por más que nuestra mente intenté decir lo contrario y catalogar uno u otro evento como más importante.

Si vemos la vida de esa manera no existirían propósitos, sino más bien anécdotas que nos permitirían descubrir de que estamos hechos, llegando a un solo propósito, si cabe el termino, el proposito de existir.

Tu misión es solo Vivir.

Gracias gracias gracias.

Publicado por samuelvaldivia51

Me considero un aprendíz de la Vida que a través de mis vivencias la materializo reconociéndose en todo lo que acontece.

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